El espejo, observador objetivo devuelve los reflejos sin detenerse en ellos, engrandece los espacios a través de todo lo que en él se refleja y desaparece como tal para convertirse en parte de nosotros cada vez que lo miramos.

Nunca ha sido el protagonista de la historia pero siempre ha cumplido su papel de forma silenciosa. Hasta ahora. Nuestro amigo íntimo dentro de la seguridad del probador ha dado el salto y se ha incorporado como una de las últimas tendencias en escaparatismo.